Jhon Janer Lucumí afronta uno de los retos más importantes de su carrera. A sus 28 años, el defensor colombiano cambia al Bologna por la Juventus en una operación cercana a los 20 millones y da el salto a uno de los clubes más grandes de Italia y del fútbol europeo. Lo hace, además, después de disputar el Mundial de 2026 con la Selección Colombia y convertido en un futbolista mucho más experimentado que aquel que salió del Deportivo Cali rumbo a Europa.
Su recorrido ayuda a entender por qué llega a Turín. Después de debutar con el Deportivo Cali, Lucumí fichó por el Genk de Bélgica, donde permaneció varias temporadas y conquistó liga, copa y supercopa. Posteriormente encontró en Italia el escenario para terminar de consolidarse: cuatro temporadas con el Bologna, regularidad en la Serie A y un crecimiento que lo convirtió en uno de los centrales colombianos más importantes de los últimos años.
Ahora la exigencia cambia por completo. Vestir la camiseta de la Juventus significa competir con la obligación de ganar y responder en un equipo que todavía busca recuperar el dominio que tuvo durante buena parte de la década pasada. Y precisamente la defensa es una de las zonas en las que la Vecchia Signora necesita encontrar estabilidad.
Lucumí ya conoce perfectamente el fútbol italiano
Su llegada tiene una ventaja evidente: no necesita descubrir la Serie A. Lucumí aterriza en Juventus después de cuatro temporadas con el Bologna, donde fue una de las piezas habituales de la defensa y terminó celebrando la histórica conquista de la Copa Italia. Durante ese periodo conoció diferentes sistemas, enfrentó constantemente a los principales delanteros del campeonato y desarrolló buena parte de la madurez que hoy lo acompaña.
Ese crecimiento también terminó reflejándose en la Selección Colombia. Su rendimiento en Italia le permitió ganar protagonismo con la Tricolor hasta convertirse en una alternativa recurrente en defensa y posteriormente disputar el Mundial de 2026. Su velocidad para corregir, fortaleza física, buen juego aéreo y capacidad para defender hacia adelante son algunas de las características que explican su evolución.
El interés de Juventus tampoco apareció de un día para otro. El nombre del colombiano ya había estado relacionado con el club en mercados anteriores y, esta vez, la operación terminó concretándose. Lucumí tenía otras posibilidades para continuar su carrera, pero su intención de dar el salto a la Juventus terminó siendo determinante para iniciar esta nueva etapa sin abandonar un campeonato que conoce perfectamente.
¿Qué puede aportar Jhon Lucumí a la Juventus?
La Juventus lleva varias temporadas buscando una estabilidad defensiva similar a la que tuvo con la histórica BBC formada por Andrea Barzagli, Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini. Desde entonces han cambiado nombres, sistemas y sociedades sin conseguir establecer durante un periodo prolongado una pareja de centrales con aquella continuidad.
La última temporada volvió a evidenciarlo. Bremer, Federico Gatti, Pierre Kalulu y Juan David Cabal ocuparon posiciones en la última línea, mientras que incluso Teun Koopmeiners llegó a ser utilizado como central en determinados escenarios. Entre lesiones, modificaciones tácticas y cambios de esquema, Juventus alternó entre defensas de tres y cuatro jugadores sin encontrar siempre la misma solidez.
Ahí aparece una de las principales razones para apostar por Lucumí. Su condición de central zurdo le entrega al equipo un perfil específico para ocupar el costado izquierdo de una pareja o una línea de tres, mientras que su experiencia en la Serie A reduce considerablemente el proceso de adaptación. Además, su capacidad física le permite defender con espacios a la espalda y acompañar a un equipo que pretende instalarse durante más tiempo en campo contrario.
Lucumí y Bremer, una sociedad para recuperar la solidez
Una de las posibilidades más interesantes será verlo junto a Gleison Bremer. El brasileño ha demostrado ser uno de los defensores más importantes de Juventus cuando las lesiones le han permitido tener continuidad y la llegada del colombiano puede darle al equipo una sociedad complementaria: Bremer desde el perfil derecho y Lucumí naturalmente ubicado sobre el izquierdo.
La misión, por supuesto, va mucho más allá de ganarse un lugar en el once. Juventus quiere volver a competir seriamente por el Scudetto y recuperar protagonismo internacional, y para hacerlo necesita comenzar nuevamente desde una defensa confiable. Después de años de crecimiento en Bélgica y Bologna, Lucumí llega a Turín en plena madurez futbolística y con una oportunidad que llevaba tiempo buscando. Su rol será aportar esa continuidad que la última línea de la Juventus ha echado de menos y demostrar que está preparado para convertirse en una pieza importante de un equipo nuevamente obligado a pelear por títulos.




















